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¿Acabaremos eliminando el IPv4?

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Viene de La transición del IPv4 hacia el IPv6
Situación actual del protocolo IPv6Naturalmente que sí, de nuevo es una cuestión de tiempo y evolución de la tecnología y sobre todo de los servicios ofertados.

La historia de las comunicaciones nos enseña que nada perdura eternamente. Solo la evolución constante y adecuada en cada momento, permite que contadísimas tecnologías, como es el caso de ethernet, sean prácticamente inmortales y gocen de una extraordinaria salud. En el caso del IP, la evolución natural es más traumática, ya que propicia la “muerte” del IPv4 y el crecimiento de su sucesor: el IPv6. Vamos, como la vida misma.

Otra razón de peso es el tema económico, el mantenimiento de las infraestructuras necesarias para la transición y coexistencia será costoso a medio/largo plazo, tanto en lo que se refiere al OPEX como al CAPEX. Esto conlleva, necesariamente, a la desaparición del IPv4. Las implicaciones técnicas en este punto son muy importantes, ya que los mecanismos de coexistencia utilizados no deberían depender completamente del IPv4, pues ello provocaría un coste de sustitución elevado. Lo cuál nos lleva a formularnos la siguiente pregunta:

¿Es realmente importante utilizar los mecanismos de transición más adecuados para cada situación?

Sí, es muy importante, ya que seguramente nos afectará mucho al “bolsillo”.

Como indicábamos anteriormente, el riesgo de tener problemas tanto en la transición hacia el IPv6, como en la extinción del IPv4, puede afectarnos muy negativamente en nuestras inversiones en tecnologías, servicios, desarrollos, etc.

Es muy aconsejable entender bien las diferentes técnicas actuales de transición y estar muy atento a su permanente evolución y adaptación a un entorno tan cambiante.

Actualmente los mecanismos existentes para permitir la interoperación de ambos protocolos son muy numerosos y variopintos, baste una muestra como ejemplo:

  • Doble pila de protocolos (IPv4 e IPv6):

Solución casi imprescindible en los diferentes escenarios de coexistencia, Los dos protocolos se cargan en los sistemas de información y equipos de comunicaciones que lo precisen

  • Túneles:

Existen múltiples tipos de encapsulados: 6 sobre 4, 4 sobre 6, túneles de acceso para operadores, automáticos, manuales, etc…

Infinidad de mecanismos, algunos de ellos como el CGN (Carrier Grade NAT), desarrollado para aquellos operadores que ofrecen servicios basados en el “doble stack” a usuarios finales, porque no disponen ya de direcciones IPv4.

El GRD manera rápida y efectiva de entregar servicios IPv6 a usuarios conectados a redes de acceso IPv4, esta técnica resulta recomendable en las primeras etapas de transición con tráfico bajo IPv6, a medida que se actualice el CPE del usuario con soporte nativo IPv6 habría que cambiar a otra tecnología de transición.

El NAT64, permite la conexión de clientes solo IPv6 a servidores IPv4 mediante el uso adicional de túneles. Requiere que los host y la red del cliente soporte solo el modo de operación IPv6.

En el caso de los NATs existen prácticamente todo tipo de combinaciones: NAT46, NAT464, NAT646, NAT444, y el que se suele denominar NAT del diablo: NAT666, ¡aquí huele a azufre!.

La necesidad de introducir en algún momento sistemas DNS con soporte de resolución y adaptación de direcciones en ambos protocolos (DNS64 y DNS46), etc. hace aún más complicado entender adecuadamente todo este tipo de soluciones

  • Dual Stack Lite:

Basado en servicios nativos IPv6 con soporte de servicios heredados IPv4. Requiere conectividad nativa IPv6 entre el AFTR y el CPE, esto quiere decir que no es una solución viable en las primeras etapas de transición. Lo cual no implica, que resulte muy atractiva en función de como evolucione el despliegue del IPv6.

CONCLUSIONES

Como puede comprobarse la cantidad de técnicas existentes, junto con las condiciones del entorno IPv6, complejo, nuevo, falto de experiencia, con situaciones imprevisibles, etc…nos puede llevar a múltiples situaciones de caos, poco aconsejables en los tiempos que vivimos.

Como muestra de toda esta complejidad, solo hace falta ver como se escriben las direcciones IPv6: 20ac:34b1::53f6:1aff:fe43:d8d, y esto en formato simplificado. Se acabó la sencillez y facilidad del manejo de las direcciones IPv4. ¡Cómo para tener que hacer muchos pings y traceroutes!

La única manera de salir con garantías de éxito de este desorden consiste en diseñar un plan a medida, adecuado y minucioso de todas las fases descritas anteriormente. Para que lleguemos a buen puerto en esta singladura y no nos ocurra como al “Titanic”, lo que habría que hacer, desde mi punto de vista es:

Primero: Formación adecuada.

Esta tiene que ser objetiva, independiente y de calidad. Es necesario estar bien formado en el IPv6, su entorno, elementos, arquitectura, “status”, técnicas de migración, etc…

La introducción del IPv4 precisa necesariamente de esta capacitación, que incluye conocimientos de nuevos protocolos, el ICMPv6, el DHCPv6, herramientas de gestión, diagnóstico, resolución de problemas, impacto de las aplicaciones, electrónica de red, etc.

Me tomo la licencia de aconsejaros nuestro curso sobre el IPv6 (ver enlaces de interés). Este curso revisa todas las tecnologías y estándares del IPv6, y además es independiente de productos y servicios, con lo que se elimina mucho “ruido interesado”,

Segundo: Análisis detallado de las infraestructuras actuales.

Se deben incluir aquí todos los equipos de internetworking, no sólo los routers, sino también los switches de las LANs, equipamiento de acceso, posibilidades de migración, actualización al IPv6 etc….

Es muy importante considerar el routing para el soporte del IPv6, ya que cuando se utiliza un doble stack en una red, las tecnologías de transición alteran las rutas de los tráficos nativos, lo que implica un estudio detallado de la topología de red.

Evidentemente al principio de la transición el tráfico dominante será el IPv4 mientras que con el paso del tiempo perderá importancia frente al IPv6

Tercero: Arquitectura o arquitecturas de transición.

La flexibilidad, escalado, adaptación y aspectos de seguridad, son los factores más importantes a considerar.

Cuarto: Gestión, operación y seguridad.

El IPv6 es otro protocolo radicalmente diferente al IPv4, es necesario habituarse a la gestión de redes, equipos y sistemas dentro de este nuevo entorno, haciendo hincapié en la identificación y resolución de problemas.

En resumen, nos encontramos en una situación compleja, que requiere tomar decisiones difíciles, las cuales pueden ser acertadas o erróneas, pero como dijo un famoso financiero durante la crisis económica de 1.929 “no hacer nada siempre es equivocarte, y por lo tanto hacerlo siempre mal”.

Como dice IANA; “hacen falta millones de técnicos cualificados y bien formados en todo lo referente al IPv6 y tecnologías afines, para conseguir desarrollar una nueva Red que nos permita mejorar las ineficiencias de las actuales infraestructuras de comunicaciones basadas en el IPv4, hacer crecer la Red hasta un tamaño inimaginable, y todo ello sin que los usuarios de la actual Internet se vean afectados por ello”.

Documentos de interés, disponibles en la web de L & M Data Communications

  • Curso IPv6: La nueva generación de Redes IP (recomendable para todos)
  • Mitos y leyendas sobre el IPv6 (lectura obligada, invita a la reflexión)
  • Estudio detallado por RIR direcciones IPv4 (cuanto queda)
  • Efecto de los NATs444 en las aplicaciones (nos llevaremos algunas sorpresas)
  • Nuevo día mundial del IPv6 (8/6/2012) ¡Conéctate a la Internet6!
  • IPv6: El musical (muy divertido de ver)